Querido lector

Querido lector
Querido lector Permíteme tomarte de la mano y guiarte en este viaje, en la búsqueda del amor más puro, aquel del que tanto se habla cuando se menciona a Dios. Acompáñame mientras intento desentrañar el misterio de amarle por encima de todas las cosas, de descubrir en su reflejo la esencia de mi propio ser y, solo entonces, aprender a amar a quien quizás ha sido el más profundo anhelo de mi corazón. En medio de la ruptura, en la delicada danza de la metamorfosis, y a través de la inevitable evolución del amor, caminemos juntos con la esperanza de alcanzar, si no la perfección, al menos la más sincera expresión de ella.

miércoles, 4 de junio de 2025

Todavía

 

Tu cuerpo se fue.
Pero no conmigo.
Se fue con tus gestos,
tus pausas,
tu manera de desvestirte como si me perdonaras.

Pero quedó algo.
Aquí.
En la piel que aún se estremece
al recordar tus dedos.

No te pienso.
Te deseo.
Como si el deseo no supiera
que ya no hay nadie del otro lado.

Mis manos tropiezan con la memoria:
tu espalda,
la curva de tu vientre,
la forma exacta en que tus muslos se abrían al mundo.

Duermo sola
pero no sin ti.
Tu sombra se mete en mis sueños
y me toca
como si aún tuviera derecho.

A veces despierto mojada
y no sé si es sudor
o culpa.

A veces te llamo con el cuerpo
pero no con la voz.
Y eso es peor.
Porque nadie escucha.

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