Querido lector

Querido lector
Querido lector Permíteme tomarte de la mano y guiarte en este viaje, en la búsqueda del amor más puro, aquel del que tanto se habla cuando se menciona a Dios. Acompáñame mientras intento desentrañar el misterio de amarle por encima de todas las cosas, de descubrir en su reflejo la esencia de mi propio ser y, solo entonces, aprender a amar a quien quizás ha sido el más profundo anhelo de mi corazón. En medio de la ruptura, en la delicada danza de la metamorfosis, y a través de la inevitable evolución del amor, caminemos juntos con la esperanza de alcanzar, si no la perfección, al menos la más sincera expresión de ella.

jueves, 12 de junio de 2025

Arquitectura del Dolor

 La tristeza me volvió arquitecta:

levanté muros con los restos de mi risa,
construí pasillos donde antes había piel,
rediseñé la soledad
para que doliera menos  o al menos, más bonito.

Hice planos para huir de mí misma,
con salidas de emergencia en cada latido.
Reemplacé ventanas por abismos,
las puertas por cicatrices bien cerradas.
Todo medido,
todo pensado,
todo hermético.

Pero no hay muro que el llanto no humedezca,
ni estructura que no tiemble
cuando el silencio se instala.

Y un día,
la obra maestra de mi encierro
se vino abajo.
Colapsó sin ruido,
como colapsan los que aman sin ser vistos.

Me quedé entre escombros
con los ojos abiertos
y las manos vacías.
No supe si llorar por lo perdido
o por todo lo que nunca fue.

Porque a veces,
no es el dolor lo que rompe:
es la costumbre de sobrevivir en ruinas.

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