Si no confiara en mi potencial
ya me habría tragado el mundo con su asquerosa mediocridad.Pero aquí estoy, cabrona,
caminando con los nudillos hechos polvo
y el ego inflado a golpes,
porque cuando me caí,
me recogí yo sola.
No nací para que me aplaudan,
pero más les vale apartarse
cuando me vean venir.
Me dijeron:
“bájale dos”,
“sé más suave”,
“no asustes”.
Y yo: ¿por qué carajos iba a encogerme para encajar?
Si fui hecha de ruido,
de exceso,
de verbo filoso y orgasmo mental.
Este paso que doy hoy
es sobre sus espaldas.
Sobre cada “no puedes”,
sobre cada “no eres suficiente”.
Me los comí vivos.
No me llamen arrogante,
llámenme consecuencia.
Soy el resultado de mil incendios,
y no pienso disculparme
por aprender a arder sin permiso.
Porque si estoy dando el siguiente paso,
es porque ya quemé el anterior.
Ahora camino sobre brasas,
pero sin miedo.
Porque soy fuego.
Y el fuego no teme a nada.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario