Querido lector

Querido lector
Querido lector Permíteme tomarte de la mano y guiarte en este viaje, en la búsqueda del amor más puro, aquel del que tanto se habla cuando se menciona a Dios. Acompáñame mientras intento desentrañar el misterio de amarle por encima de todas las cosas, de descubrir en su reflejo la esencia de mi propio ser y, solo entonces, aprender a amar a quien quizás ha sido el más profundo anhelo de mi corazón. En medio de la ruptura, en la delicada danza de la metamorfosis, y a través de la inevitable evolución del amor, caminemos juntos con la esperanza de alcanzar, si no la perfección, al menos la más sincera expresión de ella.

lunes, 16 de junio de 2025

¿Cuánto orgullo toca asesinar para escupir un sucio “te echo de menos”?


 ¿Cuántas veces hay que tragar

la dignidad podrida
para que no se note
que lloramos por alguien
que nos enterró vivas?

No se trata de amor.
Se trata de ego.
De admitir que una se arrastró
por migajas que sabían a ti.
Que se durmió con tu fantasma
apretado al pecho
y despertó
con el corazón en carne viva
y tu nombre entre los dientes.

¿Sabes lo que duele?
No fue tu traición.
Fue tener que inventarme entera
para no rogarte volver.

Porque sí.
Te echo de menos.
Pero también me echo a mí de menos,
la que era antes de ti,
la que no sabía lo que era
suplicar con la mirada
y morir un poco cada vez que no respondías.

¿Cuánto orgullo se mata
para decir eso en voz alta?
Todo.
Pero tranquila,
ya hice la autopsia.

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