Desgarrada sucesivamente
por mis propios miedos,no por monstruos ajenos
ni traumas prestados,
sino por los filos suaves
de pensamientos que no dejan de morder.
Hecha de café y nostalgia,
de madrugadas donde el insomnio
me abraza más fuerte que cualquiera,
procuro entenderme
entre cenizas y preguntas
que nadie quiere responder.
Escribo …
porque hablar es inútil
cuando nadie escucha con el alma.
Reproduzco letras
como quien vomita fragmentos de sí,
como quien lanza botellas al mar
esperando que alguna regrese
con una versión de mí que aún no se ha roto.
Mis escapes a la nada
ya no son fugas.
Son mapas.
Cartografías oscuras de un mundo
donde el dolor no es el enemigo,
sino el idioma.
Y aun así, aquí estoy,
parchando con poesía
las fugas de un alma
que sigue goteando.
------- T3

No hay comentarios.:
Publicar un comentario