Querido lector

Querido lector
Querido lector Permíteme tomarte de la mano y guiarte en este viaje, en la búsqueda del amor más puro, aquel del que tanto se habla cuando se menciona a Dios. Acompáñame mientras intento desentrañar el misterio de amarle por encima de todas las cosas, de descubrir en su reflejo la esencia de mi propio ser y, solo entonces, aprender a amar a quien quizás ha sido el más profundo anhelo de mi corazón. En medio de la ruptura, en la delicada danza de la metamorfosis, y a través de la inevitable evolución del amor, caminemos juntos con la esperanza de alcanzar, si no la perfección, al menos la más sincera expresión de ella.

miércoles, 11 de junio de 2025

La hormiga que quema el hormiguero

 Todos somos hormigas,

sí.
Pero en diferentes hormigueros.
Algunos nacen para seguir el surco,
otros para incendiarlo.

Canserbero tenía razón:
es maquiavélico meditar a solas
donde viviste todo con ella.
Pero peor es cuando
ya lo cambiaste todo
y el veneno sigue dentro.

Ya mudé de piel.
Cambié el lugar,
la cama,
la ruta al trabajo,
la forma en que me ato los zapatos.
Tiré los libros que olían a su voz,
quemé la ropa que tocó su sombra,
me despedí de amigos que solo eran testigos
de mi derrumbe.

Me arranqué a mí misma como una plaga.

Aún así,
cuando el mundo calla,
ella habla.
Vive entre mis pensamientos
como un virus bien vestido.
Un susurro que se cuela
incluso entre el silencio.

¿A dónde se mudan los recuerdos
cuando ya mudaste todo?

¿Qué se hace
cuando el campo de batalla
ya no tiene cuerpo,
pero sí escombros que susurran su nombre?

Pero escucha bien 
porque esto no es una súplica.
Esto es una lápida.

Ya no espero.
Ya no construyo sobre promesas rotas.
Ya no sigo a nadie.

Soy la hormiga que quemó el hormiguero,
y ahora camina sola
con fuego en la espalda
y un ejército de cicatrices.

Que venga quien quiera,
que mire quien se atreva.

Pero no me sigas.

No te gusta el calor

de donde yo renací.

------ T3

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