No te inmoles,
no te entregues entera
a quien apenas levanta la mirada
para verte desangrar en silencio.
si te deja en visto el alma.
Si su afecto
es un accidente esporádico,
una limosna tibia
que recibes como maná
con las manos temblando de hambre.
No es amor
si para quedarte
tienes que desaparecerte.
Deja de encogerte,
de hacerte estatua
a la espera de un gesto.
No es paciencia,
es autoaniquilación
con vestido de esperanza.
Te llamas fuerte,
pero estás eligiendo el exilio propio
por no incomodar.
Estás pidiendo perdón por existir
como si tu corazón
fuese demasiado ruido.
No.
No eres difícil de amar.
No eres "mucho".
Solo estás mendigando afecto
en un desierto que te quiere muerta.
Recuérdalo:
Quien te ve de verdad,
no te hace dudar.
No te vuelve sombra.
No te exige que te calles
para quedarse.
Levántate.
Cierra la puerta.
Que arda todo
antes que tú.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario