Querido lector

Querido lector
Querido lector Permíteme tomarte de la mano y guiarte en este viaje, en la búsqueda del amor más puro, aquel del que tanto se habla cuando se menciona a Dios. Acompáñame mientras intento desentrañar el misterio de amarle por encima de todas las cosas, de descubrir en su reflejo la esencia de mi propio ser y, solo entonces, aprender a amar a quien quizás ha sido el más profundo anhelo de mi corazón. En medio de la ruptura, en la delicada danza de la metamorfosis, y a través de la inevitable evolución del amor, caminemos juntos con la esperanza de alcanzar, si no la perfección, al menos la más sincera expresión de ella.

lunes, 9 de junio de 2025

Ni el cielo te bastó

 Me dolió, sí.

Me dolió que no vieras
la mujer extraordinaria que se paró frente a ti
con el alma desnuda
y el corazón ardiendo.

Pero tranquila.
Lucifer también estuvo en el cielo.
Caminó entre las putas estrellas,
tenía la gloria de Dios
brillando en sus alas
y aun así...
prefirió caer.

Prefirió pelear contra el amor en persona,
morder la mano que lo había creado,
romper el paraíso
por el placer de destruir lo perfecto.

¿Y tú?
Tú hiciste lo mismo.
Te di un universo entre mis costillas,
te abrí puertas que ni yo sabía abrir,
te dejé tocar mis ruinas
como si fueras digna...
 aun así
te fuiste a revolcarte con tu miseria.

Elegiste el vacío
cuando te ofrecía fuego.
Escogiste el polvo barato
cuando te estaba dando constelaciones.

Pero tranquila.
Yo no suplico.
No bajo al infierno a buscar a quien se lanzó con gusto.
Allá abajo no hay rescates,
solo cadáveres de lo que alguna vez pudo ser divino.

Tú, que pudiste ser reina,
decidiste ser ruina.
Te arrodillaste ante tu ego
y llamaste libertad
a tu cobardía.

Lucifer cayó por orgullo.
Tú caíste por miedo.
Pero igual que él,
te quedarás allá abajo,
lejos del cielo que era yo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Continua...

 Dale… sigue. Continúa. Sigue intentando callar esa voz que te susurra —no, que te escupe— que fracasaste. Que no supiste conservar lo...