Querido lector

Querido lector
Querido lector Permíteme tomarte de la mano y guiarte en este viaje, en la búsqueda del amor más puro, aquel del que tanto se habla cuando se menciona a Dios. Acompáñame mientras intento desentrañar el misterio de amarle por encima de todas las cosas, de descubrir en su reflejo la esencia de mi propio ser y, solo entonces, aprender a amar a quien quizás ha sido el más profundo anhelo de mi corazón. En medio de la ruptura, en la delicada danza de la metamorfosis, y a través de la inevitable evolución del amor, caminemos juntos con la esperanza de alcanzar, si no la perfección, al menos la más sincera expresión de ella.

viernes, 11 de julio de 2025

AVANZA

 ¡No jodas más con esa culpa absurda que cargas como si fuera una puta cruz en la espalda! ¿Tu pasado? ¡Sí, claro que lo tienes! Y qué. ¿Acaso hay alguien en este maldito mundo que no haya metido la pata, que no se haya revolcado en sus propias decisiones como un animal herido buscando aire?

No bajes la cabeza, carajo. No te la bajes por lo que fuiste, por lo que hiciste, por quien eras cuando apenas estabas intentando no quebrarte. ¡Levántate con todo! Que cada cagada que cometiste, cada decisión de mierda, cada caída fea y brutal, fue parte del camino que hoy te trajo hasta aquí, con el pecho en alto, con cicatrices que gritan "sobreviví".

¿Te equivocaste? Pues claro que sí, y lo harías otra vez si eso implicara seguir aprendiendo. Porque no vinimos a ser perfectos, vinimos a ser reales, vinimos a prenderle fuego a la vergüenza y gritarle al mundo: "¡Sí, la cagué, pero aprendí, y aquí estoy, más viva, más feroz, más yo que nunca!".

Así que basta de pedir perdón por tu versión anterior. Agradece, porque sin ella no existiría esta bestia empoderada que eres hoy. Anda, mírate al espejo, y díselo sin temblar: "Mi pasado no me condena, me respalda. Y si vas a hablar de mí, hazlo con respeto o cállate.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Continua...

 Dale… sigue. Continúa. Sigue intentando callar esa voz que te susurra —no, que te escupe— que fracasaste. Que no supiste conservar lo...