No me bajes los brazos,
ni aunque te los arranquen.Que si vas a caer,
cae como una diosa borracha
tirando maldiciones
y escupiéndole a la vida
todo lo que no te tragaste.
Brilla, maldita, brilla.
Con el rímel corrido,
las uñas rotas,
y el alma hecha migajas
como pan duro en la mesa de una abuela que ya no cocina.
Que se jodan los cuerdos,
los tibios, los que meditan con infusiones de calma,
mientras vos te fumas las ruinas de lo que un día
te prometieron con voz suave
y puñal escondido.
Brilla como brillan las locas,
las que aman sin contrato,
las que gritan en medio del incendio
y bailan sobre los restos del amor que les explotó en la cara.
Sí, loca.
Porque estar cuerda en este mundo
es una forma elegante de estar muerta.
y tu no naciste pa’ eso.
tu naciste pa’ romperte en mil,
y seguir caminando con las astillas en los pies
como si fueran parte del outfit.
Que nadie te pida que te calmes,
que te cures,
que te calles.
Muérdeles la cara.
Hazlos testigos del fuego que te dejó el abandono.
Del chiste cruel que fue querer con las entrañas
y recibir silencio.
Brilla, hermosa.
Con la sangre seca en las mejillas,
con la carcajada rota,
y el corazón en huelga.
Porque aunque estés en pedazos,
tienes más luz
que todos esos cadáveres bien peinados
que caminan derechitos a su tumba emociona

No hay comentarios.:
Publicar un comentario