Querido lector

Querido lector
Querido lector Permíteme tomarte de la mano y guiarte en este viaje, en la búsqueda del amor más puro, aquel del que tanto se habla cuando se menciona a Dios. Acompáñame mientras intento desentrañar el misterio de amarle por encima de todas las cosas, de descubrir en su reflejo la esencia de mi propio ser y, solo entonces, aprender a amar a quien quizás ha sido el más profundo anhelo de mi corazón. En medio de la ruptura, en la delicada danza de la metamorfosis, y a través de la inevitable evolución del amor, caminemos juntos con la esperanza de alcanzar, si no la perfección, al menos la más sincera expresión de ella.

miércoles, 16 de julio de 2025

Esto es urgente


¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me vas a soltar por fin ese maldito “te amo”?
¿Será cuando estemos ebrios de hastío,
desnudos de orgullo,
arrastrando los huesos por el pasillo
como si amar fuera mendigar saliva?

¿Me lo vas a decir con voz temblorosa,
o con la boca llena de dudas,
como quien escupe algo que le da asco tragar?
Dímelo tarde, pero dímelo.
O no me digas nada y rómpeme el alma con honestidad.
Pero no sigas jugando a que esto no duele.

Esto es urgente.
No jodas.
Esto no es poesía,
es una bomba con la mecha encendida en el pecho.
Porque la eternidad se nos acaba,
y tú sigues calculando el momento exacto
para no sentirte tan vulnerable.

Yo ya me quité la coraza,
me arranqué las expectativas,
me sangré las ganas.
Ya estoy aquí, con el corazón hecho carne molida
y la esperanza colgando de un hilo oxidado.

¿Y tú?
Tú estás allá, tragándote las ganas,
jugando al fuerte, al frío, al que no siente,
como si el amor no fuera una puta guerra
que se gana desarmándose.

Dilo ya.
Con torpeza. Con rabia. Con miedo.
Con las manos temblando.
Dilo aunque suene a mentira.
Dilo aunque después te arrepientas.
Pero hazlo antes de que se nos muera la única verdad
que este mundo miserable tiene:

Que a pesar de todo,
nos amamos como dos condenados
que encontraron en el otro
una forma hermosa de joderse la vida.



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