Querido lector

Querido lector
Querido lector Permíteme tomarte de la mano y guiarte en este viaje, en la búsqueda del amor más puro, aquel del que tanto se habla cuando se menciona a Dios. Acompáñame mientras intento desentrañar el misterio de amarle por encima de todas las cosas, de descubrir en su reflejo la esencia de mi propio ser y, solo entonces, aprender a amar a quien quizás ha sido el más profundo anhelo de mi corazón. En medio de la ruptura, en la delicada danza de la metamorfosis, y a través de la inevitable evolución del amor, caminemos juntos con la esperanza de alcanzar, si no la perfección, al menos la más sincera expresión de ella.

jueves, 31 de julio de 2025

Semillas podridas y castillos de arena

 ¿Entiendes la ley de siembra y cosecha?

¿O solo plantas por inercia,
sin pensar si la tierra está viva o está maldita?

¿Sobre qué estás construyendo tu vida?
¿Sobre heridas mal cerradas?
¿Sobre promesas que suenan bonito pero no pagan renta?
¿Sobre gente que solo está mientras les conviene?

Dime, ¿sobre qué estás construyendo el amor?
Porque si es sobre el deseo,
eso se cae en cuanto llega el primer silencio incómodo.
Si es sobre el miedo a estar sola,
te vas a tragar migajas como si fueran banquetes.
Si es sobre esa idea romántica de "me va a salvar",
pues… que Dios te acompañe,
porque nadie rescata a nadie sin arrastrarse en el proceso.

Yo sembré con el alma una vez.
Y sí, brotó algo.
Creció una ilusión tan linda que daba sombra.
Pero el tronco era hueco,
y un día, con la primera tormenta,
se partió en dos como si nunca hubiera existido.

Y uno aprende.
A no confiar tanto en el terreno.
A no regalar agua a cualquier planta.
A ponerle nombre al abono, al veneno, al error.
A mirar bien si lo que crece en tu jardín es flor…
o solo maleza disfrazada.

Te lo pregunto a ti,
y me lo grito a mí cada noche:
¿Sobre qué carajos estás construyendo tus finanzas?
¿Sobre deudas que usas para fingir una vida que no vives?
¿Sobre envidias, comparación y compras impulsivas que llenan tu vacío por dos horas?

¿Y tus amistades?
¿Estás rodeado de gente que te construye…
o que solo te visita cuando se les derrumba su propio mundo?

A veces creo que todos estamos parados sobre un castillo de arena,
pero lo maquillamos con filtros, frases motivacionales
y fotos donde nadie ve el temblor en nuestras manos.

Yo amé.
Como se ama una utopía,
con fe ciega y los ojos vendados.
Y dolió.
Como duele una caída desde un lugar que tú mismo levantaste
con cada palabra que te tragaste,
con cada límite que ignoraste,
con cada alarma que decidiste silenciar.

Y claro… ahora uno se vuelve más inteligente.
Más fría.
Más práctica.
Pero no por sabia,
sino porque el corazón ya no quiere exponerse sin seguro médico.

El sarcasmo no es más que un escudo.
La risa cínica de quien ya no cree en cuentos
pero los extraña con rabia.
"Todo bien", dices.
Y por dentro piensas:
"Si vuelvo a amar, que sea con contrato, notario y salida de emergencia."

¿Entiendes la ley de siembra y cosecha?
Porque hay gente sembrando vacío
y esperando cosechar compañía.
Hay quienes siembran mentiras
y se sorprenden cuando todo lo que cosechan es soledad.
Y luego estamos nosotras,
que sembramos amor puro en tierra seca,
esperando milagros como idiotas.

Tal vez algún día aprenda.
O tal vez me vuelva jardinera de imposibles.
Pero la próxima vez,
antes de plantar,
me voy a preguntar:
¿Vale la pena lo que espero cosechar…
o solo estoy cultivando otra tragedia con nombre propio?



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