Querido lector

Querido lector
Querido lector Permíteme tomarte de la mano y guiarte en este viaje, en la búsqueda del amor más puro, aquel del que tanto se habla cuando se menciona a Dios. Acompáñame mientras intento desentrañar el misterio de amarle por encima de todas las cosas, de descubrir en su reflejo la esencia de mi propio ser y, solo entonces, aprender a amar a quien quizás ha sido el más profundo anhelo de mi corazón. En medio de la ruptura, en la delicada danza de la metamorfosis, y a través de la inevitable evolución del amor, caminemos juntos con la esperanza de alcanzar, si no la perfección, al menos la más sincera expresión de ella.

viernes, 15 de agosto de 2025

Sin palabras


No existe idioma
ni lengua de hombre ni de ángel
con palabras suficientes
para traducir el vacío que deja
perder la esperanza
de volver a sentirme plena
como aquella vez.

Aquel instante en que el universo,
en su infinita rareza,
parecía respirar al compás de mi pecho,
y el sol tenía el descaro de brillar
solo para mí.

Hoy, todo es un eco roto.
Las manos que antes eran nido
ahora son jaula,
y cada día amanece con un silencio
que no acaricia,
solo pesa.

No hay sinónimos para esa plenitud perdida,
ni conjugación que devuelva el verbo
de aquel momento perfecto.
Podría inventar un alfabeto nuevo,
tallar letras con las uñas en las paredes,
llorar tinta sobre un cuaderno,
y aún así,
seguiría siendo insuficiente.

Porque la verdad es esta:
cuando la esperanza se quiebra,
ya no hay idioma,
solo un idioma muerto
que se habla con la piel fría

y el alma a medias.


 

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