Querido lector

Querido lector
Querido lector Permíteme tomarte de la mano y guiarte en este viaje, en la búsqueda del amor más puro, aquel del que tanto se habla cuando se menciona a Dios. Acompáñame mientras intento desentrañar el misterio de amarle por encima de todas las cosas, de descubrir en su reflejo la esencia de mi propio ser y, solo entonces, aprender a amar a quien quizás ha sido el más profundo anhelo de mi corazón. En medio de la ruptura, en la delicada danza de la metamorfosis, y a través de la inevitable evolución del amor, caminemos juntos con la esperanza de alcanzar, si no la perfección, al menos la más sincera expresión de ella.

viernes, 20 de febrero de 2026

Lo que fuimos

 Me convertiste en animal

y yo dejé que me miraras el alma
mientras lo hacías.

Me desnudaste
hasta el punto exacto
donde ya no había defensa,
solo fuego.

Me arrancaste la calma del pecho
y bebiste de mí
como quien no sabía
si estaba amando
o sobreviviendo.

Fui carne entre tus manos,
hambre en tu boca,
instinto sin nombre
contra la pared de la madrugada.

Nos hablamos sin palabras.
Tu voz no decía nada
pero me atravesaba
como si supiera
dónde romperme.

Me apretaste fuerte,
tan fuerte,
que confundí intensidad con eternidad.

Y yo…
yo jamás intenté romperte a ti.

Dejé que la lluvia nos volviera territorio,
que el tiempo perdiera sentido,
que la razón se quedara afuera
mientras nos devorábamos.

Fue pasional.
Fue visceral.
Fue brutal.

Y cuando te fuiste,
no arrancaste mi corazón.

Te lo llevaste entero.



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